Bienvenido a la rutina

Cada mes de junio, la tranquila ciudad de Emporia, Kansas, cobra vida. Las calles se llenan de bicicletas, café, cencerros y adrenalina. Miles de ciclistas de todo el mundo llegan para participar en la Unbound, la prueba definitiva de resistencia sobre grava.

Doscientas millas de rocas, baches, viento y pura terquedad. Unbound no es para los que se hacen los importantes. Es para los que anhelan el caos y sonríen cuando la carretera se vuelve difícil. El tipo de locos que piensan que sufrir 200 millas bajo el calor de Kansas es una forma estupenda de pasar el fin de semana.

Por eso nos encanta: ciclistas reales, esfuerzo real, suciedad real. Aquí no hay maillots limpios ni kilómetros fáciles. Solo determinación.

Rocas, viento y cero piedad

Si nunca has visto las colinas de Flint Hills, imagínate una mezcladora de grava. La piedra caliza afilada te destroza los neumáticos, las colinas onduladas te desgastan el ánimo y el viento... No tiene piedad.

Profesionales o aficionados, con bicicletas aerodinámicas o de acero, al terreno no le importa. Todos sufren ahí fuera. No se puede vencer a las colinas de Flint, solo sobrevivir a ellas.

Ahí es donde los ciclistas de Muc-Off se lucen. La grava no regala nada, y cada kilómetro hay que ganárselo, tanto la bicicleta como el ciclista.

Emporia no solo acoge la Unbound, sino que se convierte en ella. Toda la ciudad se vuelca durante el fin de semana. La línea de salida vibra con nerviosismo y ruido: comprobación de equipaciones, himno nacional, una respiración profunda y... ¡ya!

Cuando los ciclistas regresan, es una carnicería. Cubiertos de barro, quemados por el sol, delirantes... pero sonriendo como locos. Porque terminar la Unbound no se trata de la distancia. Se trata de pertenecer a la tribu que lo entiende.

Mantente sucio para siempre

Esta es la verdad: el gravel ya no es solo una disciplina. Es una forma de pensar. Se trata de abandonar las líneas suaves y seguir la diversión allá donde te lleve.

Desde California hasta Vermont, los ciclistas están cambiando el asfalto por actitud. Y por eso nos tiene enganchados: el gravel devuelve el alma al ciclismo. Es complicado, impredecible y maravillosamente mental. El tipo de ciclismo que deja tu bicicleta llena de barro y tu mente despejada.

Así que, tanto si estás recorriendo las colinas de Flint Hills como si estás destrozando las carreteras secundarias de tu zona, mantén el estilo Muc-Off: pedalea con fuerza. Ensúciate. Límpialo todo. Repite.

Porque en un mundo que persigue lo rápido y lo perfecto, siempre elegiremos lo auténtico y lo real.