¿Quieres que tu bicicleta luzca impecable y funcione a la perfección en cada salida? Esta rutina profesional te permite pasar de tenerla sucia a reluciente en solo unos minutos. Es rápida, respeta los componentes y es fácil de repetir: ¡pequeñas dosis y con frecuencia es la clave del éxito!

De un vistazo

  • Enjuagar o limpiar, enjabonar, agitar, enjuagar y secar.
  • Aplica una ligera capa protectora y, a continuación, lubrica según las condiciones.

Kit que recomendamos (elige lo que necesites)

Paso 1: Limpiar

Paso 2: Proteger

La protección evita la corrosión y agiliza el siguiente lavado.

  • Frenos de máscara: Coloca cubiertas para frenos de disco para protegerte contra las salpicaduras.
  • Mist Bike Protect: aplica una capa ligera sobre el cuadro y los componentes (evitando las superficies de frenado) y, a continuación, pule. Bike Protect deja una capa protectora que ayuda a repeler la suciedad.
  • Quita las cubiertas antes de enrollar.

Paso 3: Lubricación (adecuada a las condiciones)

¿Cadena limpia? Ahora elige el lubricante adecuado para la salida.

Cómo aplicar: Pedalea hacia atrás, vierte el producto sobre los rodillos, pasa por todas las marchas y limpia el exceso. Menos suciedad, más velocidad.

Consejos profesionales

  • Trabaja de arriba abajo. El barro cae, no lo persigas para que vuelva a subir.
  • Utiliza cepillos diferentes para la transmisión y el cuadro para evitar manchas de grasa.
  • Las sales del sudor son imanes para la corrosión: limpia la cabina y los tornillos después de los recorridos en interiores o en condiciones de calor.

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