Estás emocionado, hace buen tiempo y la pista o el asfalto te llaman. Pero antes de subirte a la bicicleta, dedícale unos minutos de atención. Una buena rutina de preparación previa al recorrido garantiza un funcionamiento fluido, evita problemas mecánicos y te permite circular con confianza. Aquí tienes nuestra guía paso a paso:

1. Limpieza rápida y barrido de residuos

Aunque hayas enjuagado la bicicleta después del último uso, es posible que se hayan acumulado polvo, arena o microdesechos. Utiliza un cepillo suave o un paño de microfibra para limpiar las vainas, las uniones del cuadro, los pivotes y las superficies de los frenos y eliminar la suciedad ligera.

2. Comprueba los elementos de fijación clave y los puntos de desgaste.

Revisa los pernos, la abrazadera del sillín, la potencia y la placa frontal del manillar, y asegúrate de que el par de apriete sea el correcto (de vez en cuando). Gira las ruedas para comprobar que no haya rozamientos; gira las bielas para comprobar que no haya atascos ni chirridos. Revisa las pastillas de freno, los neumáticos y los cierres rápidos o los ejes pasantes.

3. Ajuste de la suspensión y configuración de los neumáticos

Si utilizas suspensión, ajusta el hundimiento o el rebote (especialmente si circulas por terrenos variados). Ajusta la presión de los neumáticos con una bomba (te recomendamos la AirMach Electric Mini Inflator Pro ) para adaptarla a las condiciones del terreno. No olvides tener en cuenta los cambios de altitud o temperatura. Una buena bomba es tu mejor aliada.

4. Lubricante y toques finales

Vuelve a lubricar ligeramente la cadena (una gota por eslabón) y limpia cualquier exceso. Rocía un protector repelente de la humedad sobre los pernos, pivotes y superficies metálicas expuestas para protegerlos contra la corrosión. Limpia el cuadro, los puños y el sillín según sea necesario; para este paso, recomendamos Bike Protect.

5. Recorrido final

Tómate 30 segundos para girar las ruedas, cambiar todas las marchas, apretar los frenos y escuchar o sentir si hay ruidos extraños. Arregla cualquier cosa ahora mismo, es mejor solucionarlo antes de que te encuentres en una subida empinada o en una zona remota.

¿Todo listo? Sal y disfruta al máximo.